El comentario de Gerbino: La guerra y la inflación arruinan el sentiment

Publicado el: 12/04/22 1:48 PM

Empieza bastante mal la Semana Santa, que este año parece no tener intención de traer el rally de Semana Santa.

Ayer, ni siquiera el resultado favorable de Macron en las elecciones francesas fue capaz de frenar las ventas en Europa. La brecha del 4,7% que logró Macron con respecto al retador Le Pen fue vista por todos los analistas políticos como favorable para la estabilidad de la Unión Europea. La papeleta, dentro de dos semanas, aún está por jugarse pero, como diría Monsieur de La Palice, es mejor afrontarla en cabeza que en segunda posición. El índice bursátil francés Cac40, el único de Europa, pasó así toda la sesión de forma positiva, aunque lo mejor de la exaltación lo mostró por la mañana y el cierre fue entonces apenas positivo.

Sin embargo, no ha sido suficiente para llevar optimismo a otros mercados de renta variable de la eurozona, por lo que el Eurostoxx50, que los resume, ha perdido medio punto porcentual, volviendo a caer tras el ilusorio rebote del pasado viernes.

Wall Street también mostró un sentimiento bastante sombrío y pasó toda la sesión en declive, luego de abrir una brecha bajista con los principales índices. La aceleración de las ventas en la última hora ha lastrado los resultados de SP500 (-1,69%) y Nasdaq100 (-2,35%).

Los temas que hicieron caer los índices la semana pasada todavía están ahí para desplegar su miasma. El primero es la guerra de Ucrania, que parece haber llegado a su fin, al menos en las intenciones de los rusos, que se preparan para el asalto final a Mariupol, donde el batallón ucraniano Azov está atrincherado dentro del puerto y lucha para el límite de fuerzas y el agotamiento de las municiones, que parece inminente. Tras la captura de Mariupol, los rusos podrán anunciar la aniquilación del batallón Azov y por tanto la desnazificación de Ucrania. Luego intentarán asaltar las otras ciudades costeras para conectar Crimea con el Donbass y tal vez incluso tomar Odessa. Solo entonces Putin tendrá suficientes trofeos para mostrar en Rusia y podrá sentarse a la mesa de negociaciones para separar Donbass de Ucrania y la costa de Crimea.

Por lo tanto, los próximos días nos mostrarán la intensificación de las batallas y probablemente otras atrocidades y otras sanciones.

El segundo tema que asusta a los mercados es la inflación, que se teme que aumente aún más. Esta mañana, a las 8 de la mañana, ya ha llegado el dato de Alemania, que cumplió las previsiones, subiendo en marzo hasta el 7,3% anual, desde el 5,1% de febrero. Durante el día, a las 14.30 horas, tendremos entonces la americana, que se espera que esté a una tasa anual del 8,4%, desde el 7,9% de febrero. El subyacente, sin los precios de la energía y los alimentos, se espera en un 6,6% desde un 6,4%.

El miedo a la inflación va de la mano con el de una subida de tipos. Ayer la rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el 2,79 %, valores vistos por última vez en enero de 2019, mientras que la del Bund alemán subió al 0,82 %, volviendo a valores de 2015.

La subida de tipos, además de golpear al mercado de bonos, asusta a los compradores de acciones, también por los efectos del freno que tendrá sobre el crecimiento futuro, ya frustrados por las sanciones a Rusia y el miedo al Covid, que en China es literalmente bloqueando la producción en varias áreas, recordando los cierres de 2020.

Con todo este rico menú de horrores, la caída de las acciones llevó al SP500 a romper los mínimos de la semana pasada y abortó el intento de rebote, lo que nos obligó a resucitar la ola IV bajista, que resultó estar todavía en pleno apogeo. El próximo objetivo es ahora la zona de los 4.400, a la que ayer, cerrando en los 4.412, ya se ha acercado decididamente el índice estadounidense.

Por debajo de este nivel la situación se complicaría decididamente, proyectándose la posibilidad de que esta corrección se extienda por unos meses con una tendencia lateral amplia y llegue hasta los 4.200

Todavía no hay necesidad de vendar tu cabeza antes de romperla.

Pero ciertamente es útil tener las vendas a mano.

Pierluigi Gerbino – Estratega del Instituto Español de la Bolsa


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