El comentario de Gerbino: Noche oscura en Europa, mientras en EEUU siempre es una fiesta

Publicado el: 14/06/24 1:33 PM

El repunte de los mercados europeos el pasado miércoles pareció mitigar el problema de la soberanía y la fragmentación europeas, que las elecciones para la renovación del Parlamento de la UE han acentuado, poniendo a Francia en un fuerte riesgo de «cambio de régimen».

Pero la sesión de ayer en los mercados europeos sepultó el rebote del miércoles con un nuevo empujón de los vendedores, que, además del pretexto de la incertidumbre política que disparó las ventas cerca de las elecciones, vieron surgir ayer una nueva patata caliente, precisamente en el G7 en En Puglia, los líderes occidentales, además de comer y tomar fotografías, discutieron sobre la inclusión o eliminación de la palabra «aborto» en el comunicado final.

Esta es la durísima respuesta de China, que ha amenazado con fuertes represalias ante la decisión europea de imitar la iniciativa de Biden y desencadenar una nueva guerra comercial contra China, imponiendo aranceles de hasta el 48%, a partir de julio, a los coches eléctricos importados de China.

Así, el sector automovilístico europeo también se vio afectado por las ventas que se sumaron a las de los valores bancarios y financieros. La sesión de los principales índices europeos acabó con caídas en torno al -2% y fue para muchos la peor debacle en casi un año.

El Eurostoxx50 resumió la caída media europea con un despiadado -1,96%, pero el índice italiano Ftsemib lo hizo aún peor (-2,18%).

El repunte del miércoles fue totalmente absorbido por las fuertes y generalizadas ventas, que en los principales índices provocaron una nueva ruptura de la media de 50 sesiones y la aproximación a los mínimos de principios de mayo y abril, que se convierten una vez más en el próximo objetivo del movimiento. Tendencia bajista que debería concluir la corrección de primavera.

Para poner de relieve aún más la debilidad de la renta variable europea, destaca la espléndida racha, que continuó ayer, del alcista tecnológico americano, que con el índice Nasdaq100 logró un nuevo récord histórico, todavía arrastrado por el magnífico 7. Ayer hicieron el ritmo de Tesla, la habitual Nvidia y Apple de nuevo. El listón del máximo histórico se ha elevado hasta los 19.639 y el nivel psicológico de los 20.000 puntos empieza a vislumbrarse muy de cerca, un objetivo que ya no se puede ocultar.

En las bolsas, la divergencia direccional entre la débil Europa y el eufórico Wall Street alcanzó ayer picos raramente vistos y dice mucho de los problemas políticos y de liderazgo que afectan a la nomenclatura de Bruselas y del BCE de Frankfurt, que plantea sus propios criterios contradictorios, para crear confusión en la cabeza de los inversores, induciéndoles a realizar plusvalías y a irse de vacaciones financieras.

Pero los bonos europeos también parecen haber vuelto al vórtice del diferencial, algo que no se veía desde hace mucho tiempo. No sólo el diferencial entre el BTP italiano y el Bund alemán, que ha aumentado en los últimos días desde unos 130 puntos básicos hasta más de 150, sino también el entre el OAT francés y el Bund, que ha saltado de 47 puntos antes de las elecciones a 69 puntos ayer.

El caso es que las turbulencias de los últimos días han agravado una situación de debilidad europea que ya era perceptible antes de las elecciones. No es casualidad que, mientras en EE.UU. en mayo y junio el SP500 mejoró su máximo histórico en 8 ocasiones, el máximo de este año del Eurostoxx50 sigue siendo el del 2 de abril, que anoche se situó a casi 4 puntos porcentuales del nivel en el que se encontraba el Eurostoxx50. cerró su triste sesión.

Y, lamentablemente, las rupturas de soportes importantes y de las medias móviles de corto y mediano plazo sugieren que el colapso aún no ha terminado.

Tiene una buena noche, diría De Filippo. Tarde o temprano pasará la noche. Pero tener una noche que en Estados Unidos siempre parece un día de cosecha festiva sólo hace que la noche sea más fría y oscura.

Pierluigi Gerbino – Estratega del Instituto Español de la Bolsa