El comentario de Gerbino: ¿Quién confunde las ideas de los mercados?

Publicado el: 14/01/22 2:51 PM

Los que han frecuentado las bolsas de valores durante algún tiempo han sabido que los caminos de los mercados financieros son interminables, casi como los del Señor.

Por lo tanto, esperar que implementen siempre caminos direccionales lineales es una ilusión piadosa, destinada a estrellarse contra las fases en las que la regurgitación de la volatilidad confunde y desplaza las creencias fáciles.

Desde hace tres meses lo hemos visto varias veces. Basta con el ejemplo del índice más representativo de las bolsas mundiales, el estadounidense SP500. Ayer, al término de una sesión transcurrida todo cuesta abajo, marcó el último nivel del día en los 4.659 (-1,42%). La primera vez que el índice de las 500 empresas más grandes de EE. UU. alcanzó este nivel fue el 3 de noviembre de 2021. Después de dos meses y medio, está de vuelta allí.

Uno podría concluir apresuradamente que «el mercado de valores de EE. UU. no ha ido a ninguna parte en dos meses y medio». Incorrecto. Se movía mucho para ir a ninguna parte. Se cruzó una altitud de 4.659 23 veces en 50 sesiones. Para ser precisos 12 veces arriba y 11 veces abajo. Significa que casi la mitad de las sesiones vieron pasar el índice desde ese nivel. En estas 50 sesiones el mínimo se hizo en 4.495 (el 3 de diciembre) y el máximo en 4.819 (el 4 de enero). La última curiosidad estadística es que el índice en estos dos meses se ha alejado del valor actual 160 puntos hacia arriba y 164 puntos hacia abajo. Esto significa que ya prácticamente ha vuelto al centro de gravedad de las últimas 50 sesiones.

Estos números revelan mucha incertidumbre direccional y mucha volatilidad, con frecuentes cambios de dirección, todo a corto plazo. Lo contrario de lo que vimos un año antes, cuando en las 50 sesiones posteriores al 3 de noviembre de 2020 el índice SP500 avanzó con fuerza y ​​prácticamente sin incertidumbres, anotando 379 puntos de subida (más del +11%, no sé si me explico …).

Este ya no es el caso. De hecho, esta fase no direccional y más volátil es la bonanza de los manipuladores (grandes fondos de cobertura y bancos de inversión), que fácilmente logran crear volatilidad de la que se aprovechan, pero también es la desesperación de los comerciantes «seguidores de tendencias», que se encuentran persiguiendo la tendencia que no existe y son masacrados por stop loss.

También hemos podido observar repetidamente que el comportamiento del mercado es completamente independiente de los datos económicos.

A la fuerte caída de ayer, en un día sin datos macroeconómicos, siguió la subida del día anterior, implementada a pesar de unos datos de inflación bastante malos, que, lógicamente, deberían haber hecho bajar los precios.

En cambio, el descenso tuvo lugar con una ráfaga retrasada. ¿Deberíamos pensar que los mercados tardaron un día en comprender los datos de inflación? Ciertamente no. Podemos pensar que el miércoles aún no estaban «preparados» para el traspaso, o si se prefiere, a las manos fuertes, que últimamente les gusta jugar al contraataque, les convenía más despistar las aguas.

Hoy los medios nos explicarán que el declive de ayer se debe al enredado diálogo entre EEUU y Rusia sobre la cuestión de Ucrania… Pero los rusos llevan dos meses acumulando tropas en la frontera con Ucrania. ¿Los mercados solo notaron esto ayer?

Da la vuelta a las cosas, este es un momento en el que los mercados están confusos y hasta que se aclaren no veremos ningún impulso direccional de cierta profundidad.

Tienes que vivir al día y cuanto menos te atrevas, mejor.

Pierluigi Gerbino – Estratega del Instituto Español de la Bolsa