El inicio de la semana viene marcado por un nuevo shock geopolítico que reconfigura, al menos temporalmente, el posicionamiento en activos de riesgo.
La amenaza de un bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Estados Unidos, tras el colapso de las conversaciones con Irán en Islamabad, ha reintroducido de forma abrupta la prima de riesgo energético que el mercado había descontado parcialmente la semana anterior.
El movimiento más significativo se observa en el crudo, con un gap alcista superior al 8% en la apertura asiática, lo que ha desencadenado un patrón clásico de “risk-off”: apreciación del dólar estadounidense, compresión de tires y presión bajista en los futuros de renta variable norteamericana.
Sin embargo, el contexto no es lineal. La recurrencia de episodios similares desde el inicio del conflicto introduce un elemento clave para el análisis táctico: la posibilidad de reversión intradía asociada a lo que el mercado ha venido identificando como ventana “TACO” (Trump Always Chickens Out), un patrón en el que la escalada retórica durante el fin de semana se modera posteriormente mediante mensajes o filtraciones que apuntan a desescalada.
Geopolítica, petróleo y dólar: correlaciones que vuelven a activarse
El repunte del crudo tiene implicaciones directas en el comportamiento relativo de las divisas. En este entorno, el dólar recupera su bid estructural no solo como activo refugio, sino también por el canal de términos de intercambio frente a economías importadoras netas de energía como la eurozona y Reino Unido.
Este factor explica en gran medida la presión observada en EUR/USD y GBP/USD, que además coincide con zonas técnicas críticas.
La clave para los desks de trading no reside únicamente en el shock inicial, sino en la sostenibilidad del movimiento. Históricamente, los gaps alcistas del crudo en lunes derivados de titulares geopolíticos han tendido a desvanecerse a lo largo de la sesión, especialmente cuando emergen señales de negociación o enfriamiento del conflicto.
Si este patrón se repite, el impacto en FX podría ser transitorio. Si no, el mercado podría enfrentarse a una repricing más profunda de activos de riesgo, especialmente en Europa.
EUR/USD: zona crítica en la media de 200 sesiones
El cruce EUR/USD cotiza bajo presión en la apertura, pero mantiene soporte técnico en un nivel de alta relevancia: la confluencia de la media móvil de 200 sesiones con soporte horizontal en torno a 1.1670. Este nivel actúa como pivote estructural para el corto plazo.
Desde una perspectiva de momentum, el sesgo sigue siendo ligeramente constructivo.
El RSI se mantiene por encima de 50, mientras que el MACD continúa en terreno positivo tras el cruce alcista registrado semanas atrás.
No obstante, en un entorno dominado por titulares, la fiabilidad de estos indicadores disminuye.
En caso de estabilización del entorno geopolítico, el mercado podría reanudar la senda alcista, con 1.1743 como primera resistencia relevante.
La superación de este nivel abriría el camino hacia 1.1837 y 1.1918, zonas donde previamente se ha observado oferta significativa.
Por el contrario, un deterioro adicional del contexto —especialmente si se materializa el bloqueo de Ormuz— pondría en riesgo la estructura actual, con una primera referencia bajista en la zona de 1.1600. Por debajo, el área de 1.1500 y el soporte del triángulo técnico emergen como siguientes niveles clave.
GBP/USD: ruptura de soporte dinámico y sesgo neutral
En el caso de GBP/USD, la debilidad es más evidente en términos técnicos. El cruce ha perforado el cluster de medias móviles en la apertura, señalando una pérdida de soporte dinámico relevante.
El primer nivel a monitorizar se sitúa en torno a 1.3380, correspondiente a los mínimos recientes. Su ruptura daría paso a 1.3348, antes de una zona de soporte más sólida en torno a 1.3200.
En el lado alcista, la recuperación del cluster de medias sería una señal necesaria, aunque no suficiente, para plantear escenarios de rebote. La zona de 1.3483 ha actuado como techo recurrente durante el último mes y constituye la primera resistencia significativa. Más arriba, 1.3575, 1.3700 y 1.3749 configuran niveles de referencia adicionales.
A diferencia del EUR/USD, los osciladores en GBP/USD reflejan un equilibrio más claro entre fuerzas compradoras y vendedoras. El RSI se sitúa en torno a 50 y el MACD permanece ligeramente en negativo, lo que refuerza la idea de que, en el corto plazo, la acción del precio y los flujos macro dominarán sobre cualquier señal técnica.
Riesgo de reversión vs. extensión del shock
El mercado se encuentra en un punto de inflexión donde la clave no es tanto el shock inicial, sino su persistencia. La experiencia reciente sugiere cautela a la hora de extrapolar movimientos de apertura, especialmente en un entorno donde la comunicación política actúa como catalizador intradía.
Para los participantes institucionales, esto implica un enfoque táctico: vigilancia estrecha de titulares, gestión dinámica de exposición y especial atención a niveles técnicos que puedan actuar como triggers en caso de confirmación o reversión del escenario.
En este contexto, EUR/USD y GBP/USD se posicionan como instrumentos clave para capturar la interacción entre geopolítica, energía y flujos de capital globales, con una elevada sensibilidad a cualquier cambio en la narrativa dominante.
Equipo Green Forex





